En Bodega El Seseo hacemos vino en Cehegín, en las tierras altas del Noroeste de la Región de Murcia. Es una comarca con siglos de viña a la espalda y una uva que la define, la Monastrell. Si tienes curiosidad por saber de dónde viene el vino que te servimos, qué tiene de particular esta zona y cómo se organizan las denominaciones del vino en la Región, aquí lo contamos.
La comarca del Noroeste
El Noroeste de la Región de Murcia es la comarca de Caravaca de la Cruz, Cehegín, Bullas, Calasparra y Moratalla: tierra de interior, de altura y de secano, recorrida por los ríos Quípar, Argos y Segura y a medio camino entre la huerta murciana y las sierras de Castilla y Andalucía. Durante casi trescientos años fue frontera con el reino nazarí de Granada, y buena parte de sus límites actuales siguen siendo los de entonces.
Para el vino, lo que importa es el relieve. Nuestras viñas, por ejemplo, están a unos 800 metros de altitud. A esa altura los veranos son secos y calurosos de día, pero las noches refrescan, y esa diferencia entre el día y la noche es la que permite que la Monastrell madure despacio y conserve acidez y frescura. Es también la frontera meridional de la variedad: más al sur no se encuentran viñedos de Monastrell.

La Monastrell, la uva de esta tierra
La Monastrell es una variedad tinta de piel gruesa y maduración tardía que necesita sol y calor, y que en el sureste de España ha encontrado su sitio. Da vinos de color intenso, fruta negra madura y taninos presentes, y cuando viene de viñas viejas conducidas en vaso, como las nuestras, gana en concentración y en carácter. Si quieres saber más de la uva, le dedicamos un artículo entero: La uva Monastrell.
Una historia de siglos, con sus altibajos
La vid llegó a Cehegín y Bullas con la presencia fenicia y romana en el sureste, pero el viñedo no creció de verdad hasta finales del siglo XV, en regadío: vinos de poca graduación y mucha producción. El cronista de Cehegín del siglo XVIII, el Padre Ortega, dejó escrito que la villa «contaba con una abundantísima cosecha de vino, de modo que está reputada su bodega como la mayor del Reyno de Murcia, aunque sus vinos por la abundancia del riego tienen poca fuerza».
El salto de calidad llegó a principios del siglo XIX, cuando el viñedo pasó al secano siguiendo el ejemplo de Moratalla, y con una costumbre que en Bullas se mantuvo durante décadas: vendimiar tarde, nunca antes de las fiestas de octubre. La crisis de la filoxera en Francia disparó después la demanda de vino español, y la comarca llegó a sumar más de 24.000 hectáreas de viña a finales del siglo XIX, alrededor de la mitad de toda la superficie de viña de la provincia.

Luego vinieron los golpes: el fin del tratado comercial con Francia en 1892, las revueltas de julio de 1893 en los pueblos del Noroeste, la filoxera, que se declaró oficialmente en Bullas y Cehegín en 1899, y el mildiu de 1933. El viñedo se redujo a una fracción de lo que había sido y, durante buena parte del siglo XX, la comarca elaboró sobre todo vino corriente y a granel.
Los datos históricos de este apartado proceden de los cronistas e historiadores citados en nuestro artículo original: el Padre Ortega (recogido por Juan Bautista Vilar), Alain Huetz de Lemps y Vicente Sanjuán Rech, y el informe «La situación de la agricultura en Murcia» de Zacarías Salazar (1910).
Las denominaciones del vino en la Región de Murcia
En la Región de Murcia conviven hoy tres denominaciones de origen protegidas, Jumilla, Yecla y Bullas, y una indicación geográfica protegida para toda la Región, la IGP «Murcia», la antigua mención «Vino de la Tierra de Murcia». Las tres denominaciones son zonas de Monastrell, y cada una ampara los vinos de las bodegas inscritas en ella y elaborados conforme a su pliego de condiciones.
Bodega El Seseo no está inscrita en ninguna de estas denominaciones de origen y nuestros vinos no se amparan en ellas: son vino de la Región de Murcia, hecho con Monastrell de viñas viejas en Cehegín.
Qué hacemos nosotros con todo esto
Somos una bodega pequeña, fundada en 2020, que trabaja viñas viejas en vaso a unos 800 metros de altitud. Nuestra forma de entender el vino gira alrededor de la frescura: no queremos que la crianza defina el estilo de la uva, sino que la madera acompañe la fruta de la Monastrell sin taparla. Hacemos dos vinos, los dos de Monastrell: El Seseo Monastrell 2024, el vino de la casa, y Narya 2021, con seis meses en barrica de roble francés. Los dos se compran directamente en la bodega, en caja de 2 o de 6 botellas, con envío gratis a partir de 50 €.
